Gate C86: The Pains Of Being Pure At Heart en Granada
Jan 15
Foto. Ángela Sánchez (thank you!)
Texto. Isabel Guerrero
Tengo un serio problema, desde hace ya algunos años, para llegar a mi hora a los conciertos. Y es que he de remontarme a mis tiempos de runner para recordar haber llegado puntual a un bolo. Hace unos años corrí escaleras abajo en el Planta Baja de Granada para ver a los Tokyo Sex Destruction despidiéndose y dando las buenas noches. Pero es que este verano me perdí a The Fall en Granada porque iba camino de Sevilla cuando llevaban ya una hora de concierto. Y estos son los episodios más desagradables que recuerdo (implicaban desplazamientos e ilusiones y expectativas de varias personas ¡!). Pues bien. No me iba a volver a pasar, no con The Pains Of Being Pure At Heart. Si eso quería decir dejar el coche en el quinto-ya-sabéis (para no tener problemas de aparcamiento), o desoír las recomendaciones que Daniel Guirado, de Pájaro Jack, amablemente me hacía desde el otro lado del teléfono (”oye que vayáis a tomar algo al St. Germain, que está muy bien…”), se hacía y ya está. Por cierto que Daniel tenía una buena excusa para perderse a The Pains: Pájaro Jack están grabando el que será su primer elepé, el que les revelará al fin como la realidad que ya son (por sus maneras acústicas, armónicas y cristalinas les conoceréis y amaréis).
Así que allí estábamos, clavados y puntuales, en la puerta del Planta a la hora convenida. Sin tapas ni birras, con mucha guasa acumulada por lo poco que pudimos leer al pillar El Jueves. Y mucho Belong (Slumberland/Play It Again Sam, 2011) resonando en nuestros oídos…
Pero The Pains fueron malos niños y nos tuvieron esperando una hora y media. Me dio el ataque de dama indignada, y eso que estábamos entretenidos con la fauna que había por allí: mucha mozuela indie (”oh, fíjate, son los Beach House, sí”), y por supuesto toda la aristocracia del independent granaíno pegada a la barra de la Planta Alta (no podía ser de otra manera). Sin embargo, con el saludo atolondrado de Kip Berman, cantante y guitarrista de la banda, se me pasó un poco el cabreo. Los de Brooklyn venían presentando Belong, su segundo álbum, si bien habrían de intercalar también las grandes canciones de The Pains Of Being Pure At Heart, su deslumbrante debut de 2009. Y comenzaron con ganas (¡menos mal!) después de tanto retraso. Dos gruesas capas de guitarras, amén de la briosa sección rítmica, enterraban un poco a la pobre Peggy Wang, cuyos teclados reaparecieron, felizmente para todos, un buen rato después…
Tiraron de su pequeño gran arsenal al principio de la actuación, con temas como Belong, This Love Is Fucking Right, Young Adult Friction, My Terrible Friend o Everything With You (su Star Sign particular), dejando quizá para los bises su lado más introspectivo (Strange, rolluelo My Bloody Valentine). El cantante y guitarrista no se tomó ningún respiro, a juzgar por su momento Julie Doiron. Servidora iba un tanto condicionada por su actuación en el Día de la Música (donde mostraron un directo nada más que regulero), aunque en esta ocasión los neoyorquinos respondieron genial al sold out cosechado días antes. Se trataba de escenificar lo prometido en sus grabaciones: marañas de pop con estribillos y melodías adorables, intensidad rítmica y deudas saldadas con auténticas buenas canciones. Nada más. Huelga soltar otra vez toda la cantinela del gusto de Wang por el C86, de su querencia por la prehistoria del indie, por los Vaselines, My Bloody, etcétera. Eso ya lo sabéis.
Después hubo pinchada shoegazer de Kurt Feldman, batería del grupo. Nosotros le tiramos un rato, no sin antes (haciendo honor a nuestra condición de forasteros), presentar nuestros respetos a la Reina Madre. Al rato, ya de tanto toparnos con Kip, no nos pudimos resistir a intercambiar unas palabras con él. Parece que le gusta mucho Andalucía, nos preguntó si conocíamos la canción de John Cale y eso. Le pusimos a Málaga en el mapa visual (todo lo posible a esas alturas de la noche y circunstancias), y le emplazamos a verle con su banda por aquí algún día. En la próxima gira, quizá.










